Cochinillo Asado al horno
De Jordi Poch
Con 3 recetas publicadas
Ingredientes
Información
Introducción
Plato tradicional muy popular en la región de Castilla y León que se caracteriza por la textura crujiente de la piel del cochinillo y la jugosidad de su carne. Tradicionalmente, se suele preparar en un horno de leña, lo que le da un sabor y aroma únicos, pero también puede hacerse al horno. Una receta que ha ido pasadando de generación en generación y es un símbolo de las festividades y celebraciones familiares.
Preparación
Pela y corta los dientes de ajo en láminas finas. Lava y corta las patatas en rodajas gruesas, asegurándote de que todas tengan un grosor similar para que se cocinen uniformemente. Prepara el cochinillo, retirando cualquier exceso de grasa y secándolo con papel de cocina.
En un bol grande, mezcla el aceite de oliva, las láminas de ajo, un pellizco de sal y pimienta. Coloca el cochinillo en el bol y asegúrate de que toda la superficie esté bien cubierta con la marinada. Masajea la carne suavemente para que los sabores penetren mejor. Deja marinar durante al menos 30 minutos a temperatura ambiente o hasta 2 horas en el refrigerador.
Precalienta el horno a 180°C (350°F). Coloca una bandeja con agua en la parte inferior del horno. Esto ayudará a crear vapor durante la cocción, manteniendo el cochinillo jugoso y tierno. Mientras tanto, prepara una bandeja para hornear colocando una rejilla encima para que el calor circule uniformemente.
Coloca las rodajas de patata en la bandeja para hornear. Rocíalas con un poco de aceite de oliva y espolvorea un poco de sal y pimienta. Mezcla bien para que todas las rodajas estén bien cubiertas. Hornea durante 30 minutos o hasta que empiecen a dorarse y estén tiernas.
Coloca el cerdo marinado sobre las patatas en la rejilla de la bandeja para hornear. Esto permitirá que los jugos del cerdo caigan sobre las patatas, añadiendo más sabor. Hornea durante 1 hora y media, volteando el cochinillo a mitad de cocción para asegurarte de que se dore uniformemente por todos lados.
Aumenta la temperatura del horno a 220°C (430°F) durante los últimos 15 minutos de cocción para que la piel del cochinillo quede crujiente y dorada. Vigila de cerca para evitar que se queme. Este paso es crucial para obtener una piel crujiente y deliciosa.
Una vez cocido, saca el cochinillo del horno y déjalo reposar durante 10 minutos antes de cortarlo. Esto permitirá que los jugos se redistribuyan, manteniendo la carne jugosa. Sirve las porciones de cochinillo acompañado de las patatas asadas y disfruta de este delicioso plato tradicional.


Reseñas